Si quieres emprender, haz un diagnóstico previo. Debes tener en cuenta algunos puntos para que tu idea de negocio funcione. ¿Cumples estos enunciados?

1. Define tu producto o servicio, y dale un valor añadido para diferenciarte del resto de tus competidores.

2. Los demás quieren y necesitan lo que tú ofreces.

3. A un precio que están dispuestos a pagar, pero ojo, instalarse en bandas de precios bajos, va a imposibilitarte una subida posterior.

4. De un modo que satisface las necesidades y expectativas del cliente.

5. De tal manera que el negocio reporte los beneficios suficientes para sea sostenible económicamente.

Si puedes aplicar cada uno de esos cinco puntos a tu idea y salir airoso, podrás decir que tienes un modelo de negocio que funciona.

En realidad, toda empresa en esencia es la suma de cinco procesos interdependientes cada uno de los cuales confluye en el siguiente:

1. La creación de un producto de valor. Descubrir lo que la gente quiere o necesita y crearlo.

2. El marketing. Llamar la atención y generar y atraer demanda hacia lo que has creado.

3. Las ventas. Convertir a potenciales clientes en clientes que pagarán por adquirir tu producto o servicio.

4. La provisión o entrega del producto/servicio. Dar a los clientes lo adquirido, en el menor tiempo posible, y asegurarse de que quedan satisfechos.

5. Las finanzas. Ingresar el dinero suficiente para seguir funcionando, para que se cubran al menos nuestros costes, y disponer de fondos iniciales para cubrir esos costes.

Cinco procesos sobre los que descansará tu modelo de negocio, tu empresa, y que no podrás descuidar constantemente para tener el equilibrio necesario para que tu idea sea sostenible.